Hace 7 años que volví al estadio, justo cuando asumió el Lulo Socías después de haber empatado contra Melipilla. Y aún recuerdo ese infartante partido contra Lota que nos dejo en primera, luego de ir perdiendo 3×0. Y esa noche, pensé días después, quizás pudo haber sido la única gran alegría que me hubiera dado mi equipo en toda la vida… Era muy chico el 76 para recordar, y viendo el caso de otros equipos, claramente podría haber sido así. Pero no fue así. Pocos días antes de mi cumpleaños el 2008 mi equipo me regala en cancha su cuarta estrella. Y sentí que con eso estaba pagado. Pero no era todo. Meses después, y días antes de nacer mi cuarta hija (y por ello, María de la Cuarta Estrella), mi equipo me regala el sueño de ganar en Argentina, quizás el punto más alto del oro y cielo por años, al equipo puntero del clausura trasandino el 2009. Y me dije que podía morir en paz. Pero tampoco era todo. Un año y meses después, cumplimos el sueño de muchos cuando éramos niños al momento de saber que existía un equipo inglés con nuestro nombre. Éxtasis total… Aun no lo puedo explicar… Pero el sueño se acabo, y así como supimos de gloria y alegrías, ahora hay que saber de penas y tristeza. Y los mismos que nos hicieron soñar hoy nos apalean con éste descenso. Pero bueno, lo dulce no es tan dulce sin lo amargo. No me sumo a los que critican por criticar, porque les pregunto: Cuantos equipos en Chile hacen lo que hicimos en solo 3 años ¿? Hoy estamos mal, tristes, deprimidos, uf… Pero ya habrá tiempo, lo que no te mata te hace mas fuerte. Y los dirigentes que se equivocaron, ahora aprenderán. Y volveremos. Y seremos campeones de nuevo, porque gargantas como las del cerro no se ven en todos nuestros decaídos estadios, porque no se ven bombos azules y amarillos todos los días en las calles de Liverpool, porque no es común que los hinchas de boca te feliciten en las calles de Bs Aires, porque no es común ver a los indios llorando por el penta perdido… Porque el oro y cielo es único en el mundo, y es nuestro, y hasta que la muerte nos separe, y en las buenas y en las malas…
lunes, 29 de noviembre de 2010
viernes, 12 de noviembre de 2010
El Rechazo al Cambio
Tiempo atrás, en un seminario del norteamericano Tim Hurson sobre metodologías de pensamiento productivo, el relator nos hizo ponernos de pie y en parejas de a dos, en donde uno levantó su mano derecho poniéndola en posición vertical, y el otro tenía que empujar al primero con su puño en la palma de la mano. En el 90% de los casos, quienes tenían la mano levantada ejercieron una fuerza contraria al puño, intentando contrarrestar el impulso del primero. Insólito, pese que a justo antes de ser empujado por el puño entendí de que se trataba el ejercicio, igualmente intenté contrarrestar su movimiento con la palma de mi mano. Que nos intentaba demostrar ¿? Que el cuerpo humano está estructuralmente desarrollado para rechazar el cambio a nivel completamente inconsciente, ya que corresponde a una reacción instintiva que deriva del autocontrol que ejerce nuestro cerebro para evitar el peligro. Así como respiramos y nuestro corazón late a nivel subconsciente, los mecanismos de reacción al peligro se activan automáticamente sin que alcancemos a racionalizar la respuesta. Es así como un conductor frena estrepitosamente ante la posibilidad de arrollar a un niño que corre tras su pelota y pasa frente al auto, y después se da cuenta que el vehículo frenaría mejor si hubiera pisado el pedal lento pero constantemente hasta detenerse en menos metros (así es como nacen los frenos ABS).
Lo anterior, lejos de desmovilizarnos por la opción de cambiar nuestras estructuras mentales en función del desarrollo de nuevas formas de trabajo más eficientes, es un excelente punto de partida para ello. Y la razón es muy simple, ya que al momento de internalizar que estos mecanismos actúan en forma automática, podemos ser conscientes de porqué rechazamos a veces en forma visceral cualquier tipo de cambio en nuestra estabilidad local y, así como aprendemos a controlarnos en ocasiones que normalmente sabemos podemos explotar de ira, podemos aprender también a desechar nuestro impulso casi irracional a decir que no cuando se nos manifiesta una nueva forma frente a nosotros. Ya no se trata entonces de ser reaccionarios frente al cambio, sino de ser proactivos a ceder ante nuestros impulsos más básicos que tenemos grabados a fuego en nuestros instintos.
Por ello, una de las técnicas de creación de ideas que propone Tim Hurson en su discurso justamente trata de evitar evaluar las ideas mientras las vamos desarrollando, porque naturalmente tendemos a analizarlas y rechazarlas en el acto. Esto ocurre muy a menudo en los llamados ‘brainstorming’, en donde al final poco se obtiene porque el ejercicio se ve interferido por ésta natural reacción que prácticamente no podemos evitar. Además, el proceso generativo de ideas tiene una característica fundamental en su multiplicación que es la reacción en cadena, esto es, por cada idea que se lanza sobre la mesa, sin análisis ni rechazo, surgen varias ideas nuevas por el puro hecho que las mismas nos llevan a nuevos dominios de soluciones que antes no habríamos explorado si no fuera por estos iluminantes que surgen en nuestra conciencia creativa. Entonces, en vez de apagar el impulso creador, no solo lo aviva sino que además lo multiplica. Pero claro, el proceso genera ‘mucha basura’ en su desarrollo, y es ahí cuando las ideas generadas deben ser limpiadas, tratadas, conjugadas y analizadas, de manera de obtener la mejor solución del grupo creador. Pero siempre después, no durante, de manera de sacar el máximo provecho al proceso.
viernes, 5 de noviembre de 2010
¿Existen los fantasmas?
A propósito de un reportaje que vi hoy en el matinal antes de venir al templo del trabajo, me atrevo a abrir mi portafolio de artículos a riesgo de caer en el descredito del mundo de los racionales…
Recuerdo de la película Matrix Reloaded una explicación acerca de fenómenos paranormales muy convincente, eso si dentro de la metáfora propia de la película, siendo por ello solo una explicación referenciada a si misma e invalida en nuestro mundo real, si es que de verdad no vivimos conectados para abastecer de energía al mundo de las máquinas, como allí se plantea. En ella el Oráculo le plantea a Neo que cada vez que un programa (software) asimilaba a otro, o eran eliminados, copiados, mejorados, etc., se producían efectos secundarios en donde dichos programas ejecutaban cosas raras en este virtual mundo real. Bueno, esto es solo una película, pero lo traje a colación porque en el fondo la historia plantea un tema que los humanos tendemos a olvidar en nuestras vidas cotidianas, por lo cual entendemos como fenómeno paranormal todas las cosas que se salen de lo que entendemos como verdad o como realidad. En la película, la metáfora de fondo es que existe una dimensión invisible al sentido humano que, aunque no la percibimos, existe de todas formas, y de vez en cuando se manifiesta en nuestro campo de la percepción.
Y por ahí viene el punto que intento lograr. A diario vemos el mundo tal y como se nos presenta, y asumimos que es todo lo que hay. Sin embargo, y en términos de máquinas para exagerar la idea para su mejor comprensión, para captar ese mundo tenemos solo cinco sensores aceptados como tales, un disco duro, una poderosa CPU y un sistema de inteligencia de datos extraordinario que nos permite correlacionar información, encontrar patrones, etc., nada más. Lo anterior nos permite entender éste mundo que se nos presenta, pero nos impide entender cualquier manifestación que dichos instrumentos cuales antenas no logran percibir. Nuestra propia soberbia nos hace pensar que el mundo es tal y como lo percibimos, porque definitivamente no podemos percibir otras escalas de la realidad que podrían ser invisibles en sentido genérico a nuestros sentidos, y retomando la idea anterior, estoy hablando específicamente de otras dimensiones que definitivamente, por mucho que queramos, no podemos entender. Pero ello no significa que no exista. Es como la eterna discusión sobre la pobreza, el hecho que la gente del barrio alto de Santiago no perciba la pobreza porque no la ve no significa que no exista, solo significa que no la ve. O cuando un árbitro de buena fe no cobra un penal no significa que no existió, solo significa que no lo vio.
Pues bien, dicho lo anterior, hay una historia relatada maravillosamente por el científico Carl Sagan en su libro y serie COSMOS, que mucho de ustedes a lo mejor recuerdan de cuando eran chicos. Para ello, una breve explicación. Nosotros vivimos en un mundo tetra dimensional: Alto, Ancho, Profundidad y Tiempo. Solo para facilitar la explicación, dejaremos la variable del tiempo fuera del juego, y por ello aceptamos para este ejemplo que vivimos en un mundo tridimensional. Vemos cubos, esferas, manzanas como un cuerpo, etc. Pero imagínense descubrimos un mundo bidimensional, en donde las variables percibidas por los seres que en ella habitan son solo el Ancho y la Profundidad. No existe la altura, y todo se mueve y existe en un plano. Por lo tanto, hablar de arriba o abajo no tiene ningún sentido en este mundo, simplemente el concepto no se comprende.
Pues bien, dicho lo anterior, hay una historia relatada maravillosamente por el científico Carl Sagan en su libro y serie COSMOS, que mucho de ustedes a lo mejor recuerdan de cuando eran chicos. Para ello, una breve explicación. Nosotros vivimos en un mundo tetra dimensional: Alto, Ancho, Profundidad y Tiempo. Solo para facilitar la explicación, dejaremos la variable del tiempo fuera del juego, y por ello aceptamos para este ejemplo que vivimos en un mundo tridimensional. Vemos cubos, esferas, manzanas como un cuerpo, etc. Pero imagínense descubrimos un mundo bidimensional, en donde las variables percibidas por los seres que en ella habitan son solo el Ancho y la Profundidad. No existe la altura, y todo se mueve y existe en un plano. Por lo tanto, hablar de arriba o abajo no tiene ningún sentido en este mundo, simplemente el concepto no se comprende.
Pues bien, en este mundo plano vive el Señor Cuadrado, la Señora Circulo, y el joven Triangulo. Ellos pasean por la plaza del pueblo bidimensional, y cuando se ven a lo ancho y en lo profundo se saludan… “Hola Sr. Cuadrado”; “Hola Sra. Círculo”; “Como estuvo el carrete joven triángulo”… La vida era tranquila en el pueblo bidimensional, hasta que un buen día aparece en lo más alto del pueblo un cubo. “Hola Sr. Cuadrado, Sra. Circulo, joven Triángulo, como están ¿?”. Imagínense la reacción de los habitantes del pueblo, escuchan una voz celestial y no tienen ni la menor idea de donde viene la misma… por ello se atreven a preguntar “Perdón, quién eres, y donde estás”… a lo cual el cubo les contesta “Soy el Sr. Cubo, y estoy acá arriba”… Arriba ¿? Que es eso ¿? No entiendo, no lo veo, es solo una voz en nuestras conciencia que nos habla, porque no logramos percibirla en nuestro campo visual, no logramos palparla u olerla cerca nuestro, solo logramos oírla. Pero donde ¿? El inteligente joven Triángulo se le ocurre preguntar “Sr. Cubo, lo escuchamos, pero no lo podemos ver ni a lo ancho ni en lo profundo de nuestro pueblo, donde está usted ¿?”. Ahí el cubo atino y comprendió que los sentidos de sus nuevos amigos les hacían incapaz de verlo, por ello decide bajar hacia el mundo plano en el cual ellos viven. Y al tocar suelo, sus contertulios impresionados porque de la nada aparece un nuevo objeto en su mundo, logran sobreponerse a esa extraña situación y logran sacar la voz diciendo “Ahora si lo vemos Sr. Cubo, pero usted es pariente del Sr. Cuadrado, porque son igualitos… ¿?”. Claro, al bajar el cubo al mundo bidimensional, solo logra ser percibida su componente que toca el suelo, que corresponde a un lado del cubo (o sea, un cuadrado), pero no logran percibir el volumen de su nuevo amigo…
Que dirían ustedes, si fuesen triángulos, cuadrados o círculos en ese mundo bidimensional ¿? Seguramente dirían que se trata de un fenómeno paranormal. Pero lo único raro que lograríamos concluir es que de la nada se apareció un cuadrado en la plaza de nuestro pueblo, nada más. No podríamos conjeturar la existencia de volúmenes, de arriba y abajo, nada de eso. Aún cuando ante nuestros sentidos se manifiesta un nuevo ser, no podríamos entender nunca la naturaleza de dicho ser, solo un reflejo del mismo en nuestro mundo y ante nuestra percepción. Entonces, con la certeza científica del cuento antes relatado, y dado que estamos estructuralmente incapacitados para siquiera entender otras dimensiones que las antes expuestas, algunos de ustedes se atrevería a decir que no existen los fantasmas ¿? Que no existe alguna clase de dios ¿? Que los ‘fenómenos paranormales’ son inventos de algunos por aparecer en la televisión ¿? Al menos para mí los mal llamados científicos que pregonan que tales mundos no pueden existir en nuestra racionalidad están completamente equivocados, porque científicamente no los pueden negar si no tienen las herramientas sensoriales para ello. Y lo anterior tiene dos conclusiones muy poderosas: La importancia del mundo sensorial en el razonamiento científico; y la invalidez de los discursos racionalistas que indican que todo lo que no pueda ser probado no existe. Respecto de lo último, traigo a colación una frase espectacular de un amigo filósofo argentino investigador del pensamiento sistémico “La ignorancia de la ignorancia hace vivir en la seguridad de la propia sabiduría y es fuente de soberbia y a veces de insolencia”. Que fuerte es esa frase… La ignorancia de la ignorancia, es decir, lo que no sabemos de lo que no sabemos. Cada uno de nosotros puede opinar libremente de lo que sabe, pero puede opinar de lo que no sabe, si no sabe de que se compone ¿? Y si llevan más allá la metáfora, encontrarán mucho más mitos que derribar, concepciones erradas del mundo que develar, paradigmas pétreos que quebrar…
Al final, y con plena conciencia de aplicar el rigor científico en mi forma de modelar el mundo, solo puedo parafrasear lo que mi padre siempre me dijo… “Yo no creo en brujas, pero de que las hay, las hay”.
sábado, 16 de octubre de 2010
El Peligro de las Redes Sociales
Tiempo atrás saltó en la prensa roja chilena el caso de una estafa telefónica, muy común en nuestros tiempos, en la cual una trabajadora de casa particular recién llegada a su puesto de trabajo, fue víctima de un llamado del supuesto dueño de casa, en el cual este le solicitaba que entregara una serie de bienes para poder salir de un problema muy grave, y todo esto de manera urgente. Si bien no recuerdo los detalles, a éste tipo de acción se le denomina Ingeniería Social.
La Ingeniería Social, como método de estafa, robo o cualquier tipo de agresión a una persona, opera de una manera muy simple: conocer ciertos datos personales del objetivo, con los cuales al ser contactadas por antisociales, producen cierta confianza por parte de la víctima de momento que se trata de información que, supuestamente, no es de dominio público y se asume como parte del dominio privado, es decir, dentro de una red de personas que se asumen de confianza. Pero quién puede decir hoy, con certeza, que sus datos privados son realmente privados ¿? Con la fuerte entrada de FaceBook y portales de redes sociales, Google y otros buscadores, bases de datos que mantienen diversos bancos y casas comerciales, etc., la verdad es que nuestros datos privados distan de ser privados, y cualquier antisocial con un poco de conocimientos puede explotar dicha información para su beneficio y desmedro del inocente navegador.
Tres casos muy simbólicos. Como parte de una tarea del Magíster en Tecnologías de la Información del cual me gradué hace 4 años ya, contacté a tres personas, una conocida y dos completamente desconocidas, simplemente a través de correo electrónico. Me inventé una personalidad falsa de una estudiante de psicología de una universidad prestigiosa en Chile, de 21 años, que tenía problemas de todo tipo. Al primero, abogado, le conté que me habían dado su dato en un viaje al sur, y que tenía problemas con el arriendo porque me iban a desalojar. Al segundo, psicólogo, le conté que estaba muy mal porque me había dejado mi pareja, y que necesitaba atención urgente. Al tercero, ingeniero, le conté que un amigo de un amigo me había dado su dato, y que tenía problemas con el computador, y estaba muy aproblemada por la entrega de la Tesis. En éste estudio, los blancos objetivos tenían la misma característica: Hombre solteros de 30 a 35 años. En los tres casos, luego de algunas dudas y consultas, obtuve en menos de 10 minutos sus celulares, direcciones de Messenger, parte de sus historias recientes con datos precisos, e incluso uno de ellos me ofreció juntarnos a tomar un café en un lugar determinado. Obviamente, la foto que puse en Messenger fue de una modelo italiana no muy conocida, pero que llamaba mucho la atención. Imagínense si hubiese seguido en contacto con ellos por más de un día … Obviamente en todos los casos les informe posteriormente de que se trataba el tema, y si bien lo tomaron muy mal, entendieron después de un rato que, en realidad, habían pecado de inocentes. No se si de inocentes, pero confiaron en alguien que no conocían.
Desde la India, un grupo de antisociales recaudó “legalmente” más de 700.000 dólares en una semana de trabajo. Buscaron en diversos portales de redes sociales a corredores de bolsa en Argentina, todos solteros, a quienes les intervinieron sus cuentas de correos libres para llegar a ellos. Eligieron al más débil de todos, un corredor con muy poca vida social, y que no tenía pareja ni relaciones sexuales en más de un año. Así, contrataron una prostituta para que se hiciera pasar por la 'nueva amiga' del corredor que había hecho por Internet, se conocieron, y la idea es que pasara la noche con él y tuviera la 'noche de su vida'. El corredor de bolsa cansado de trabajar sin tener una vida real, se llevó a su nueva amiga a su departamento en el barrio de Palermo en Buenos Aires, y bueno, los detalles íntimos no hay para que contarlos. La misión de la acompañante era obtener sus claves de acceso a la corredora de bolsa en la cual trabajaba dicho personaje, los cuales obtuvo sin mucho esfuerzo, esperando que la víctima durmiera después de los placeres entregados... Previamente, el grupo de trabajo había analisado el mercado argentino, eligiendo una empresa con acciones de valor muy bajo, y que no fuera extraño que sus precios subieran, y compraron 50.000 acciones. Una vez obtenidos las claves de acceso, compraron acciones de dicha compañía a nombre del corredor de bolsa, elevando por las nubes el precio de las mismas gracias a la típica histeria con que reaccionan los mercados cuando ven fuertes movimientos de compra y venta. Luego, con el precio de la acción muy alto, las vendieron y se repartieron las ganancias. Así de simple, así de lejano, así de rápido.
En Chile, ya se han revelado dos casos de hombres que contactan mujeres a través de Facebook ofreciéndoles trabajos bien remunerados. La necesidad de salir de las deudas hizo que muchas cayeran en el juego, donde varias fueron violadas y algunas derechamente asesinadas, además de ser despojadas de cheques, tarjetas de crédito y otros valores reales o virtuales.
Qué nos dejan éstas experiencias, aparte de la angustia de saber la fragilidad en la cual estamos envueltos ¿? No mucho, sólo empezar a observar con criterio a quienes les compartimos nuestros datos privados, y hacernos miles de preguntas. Cuánto conozco a mis conocidos en la red ¿? Cuánto conozco a mis proveedores ¿? Cuánto se del personal que trabaja con ellos ¿? Obviamente la respuesta no llama al inmovilismo, porque de ser así mejor cerramos Internet, cerramos las puertas y nos vamos todos para la casa … La respuesta es cuidar nuestros datos personales, y no exponer nuestra vida privada en medios no privados. Apostaría un iPad a que cada uno de ustedes ha visto alguna película en donde algo así sucede, y siempre han terminado diciendo “muy sofisticado” o “mucha ficción”. Pues bien, la realidad supera a la ficción, y les aseguro que existen mafias internacionales, con sendos sistemas de detección de perfiles personales, incluso con centros de llamados ficticios e internacionales, que hacen caer a cualquiera que crea que lo que parece legal, es legal. Por suerte, el blanco mundial de estos ataques son los países del llamado primer mundo. En Australia se calcularon las pérdidas por Ingeniería Social el 2008 en unos 36 millones de dólares australianos, y en Inglaterra se calculó el año 2006 que las pérdidas por este concepto ascienden anualmente en promedio a las 150 millones de libras esterlinas … y estamos hablando de plata de ciudadanos comunes y corrientes, no de grandes empresas, y además de casos informados, lo cual normalmente constituye la punta del iceberg.
Entonces, OJO, MUCHO OJO. Todos tenemos debilidades, todos publicamos a veces de una u otra forma nuestros miedos o anhelos en la red, o caemos en juegos por curiosidad, morbosidad o necesidad, y no es difícil crear la fantasía necesaria para ello. Muchas veces solo por publicar en un blog por ejemplo perfila nuestros más profundos deseos de opinar y ser escuchados, lo cual revela rápidamente como tomar contacto con alguien deseoso de sobresalir respecto de la masa.
miércoles, 6 de octubre de 2010
La Moda de la Innovación
La innovación es un proceso, no un resultado. Eso es lo primero que aprendes cuando empiezas a investigar sobre este apasionante tema. Y cuando entendemos que deja de ser un resultado, muchas percepciones cambian. Por ejemplo: No se trata de comprar innovación empaquetada para presentarla como EL gran salto innovador de la organización, sino que se trata de seleccionar procesos internos y externos de la empresa para ajustarlos al aporte innovador generado entre quienes la componen y quieran aportar; No se trata de una moda como otras promesas de mejoramiento productivo, es una sistematización del potencial innovador por años existentes en todas las empresas, normalmente mínimizado; No es impulsada por un área específica de la empresa, es un trabajo transversal de toda la organización. Es decir, es un trabajo dedicado, con sus tiempos y sus acuerdos, con inteligencia y con trabajo, con nociones de riesgo y eficiencia. Por ello cuando se entiende como moda, negar la necesaria sistematización se hace un arte denostándola como lenta y latera, presentando mamarrachos empaquetados con tilde innovador, con la idea de vender rápidamente ésta nueva profecía industrial, pero que finalmente termina archivado en la larga lista de carpetas de proyectos fracasados.
Lo anterior pretende reflejar el problema de cuando hablamos de innovación. Como suena tan bonito en cualquier pieza de marketing, los mas vivos encuentran una excelente oportunidad para obtener dividendos locales levantando sus banderas, anunciando cuales brujos que este es el camino, pero inconexo con otros esfuerzos innovadores pueden resultar inoperantes y contraproducentes, perjudiciales y altamente ineficientes e ineficaces. Al final la organización resiente los resultados, los trabajadores se aburren, y todo queda en nada.
Todos los métodos públicados respecto de como innovar sistemáticamente en una empresa concluyen lo mismo: Primero se deben buscar los problemas que ciertos procesos tienen, ya sea de forma cuantitativa (métricas) o cualitativas (algo que está molestando); luego se exponen con el fin de buscar nuevas formas de hacerlo, ya sea a través de paneles de expertos, innovación abierta (todos opinan), etc.; y finalmente emprender los proyectos internos de alto consenso para mejorar aquello que originalmente presentaba algún grado de disconformidad. Entonces, por ejemplo, de que sirve un paquete adquirido que pretende presentar las potencialidades del pensamiento en red (una variante de la innovación abierta), si al terminar de aprender sobre dicha técnica no existen métodos sistemáticos (y libres de represalia) de buscar que y porqué se debe innovar, no existen estructuras de priorización de temas según su relevancia, no existe un soporte que le asegure al proceso innovador seguir reproduciéndose en el tiempo, no existen los recursos necesarios para llevarlos a cabo, no existe un sistema de calificación de censura respecto de temas delicados para la empresa, no existen laboratorios de prueba de las mejores ideas, etc. ¿?
La innovación consiste en reproducir sin contratiempos, a gran escala y a costos eficientes un invento. Entenderemos por invento la generación de técnicas, procedimientos, artefactos o sistemas, que por si mismos y sin consideraciones externas como costo de producción u otras, logren resolver los problemas que se querían innovar.
Entonces, favorecer cualquier área del proceso innovador sistemático siempre aporta y suma, pero debemos protegerlo de iniciativas aisladas que solo pretenden obtener ganacias locales cortoplacistas en función de la palabra en voga, porque en definitiva se requiere construir una línea de producción de la innovación, y eso lleva su tiempo. Por lo demás, en cualquiera de los casos los resultados se verán en el futuro, entonces no tiene sentido apurarlo, ni buscar esas rentabilidades rápidas a costa del proceso si ella misma solo lo empeorará en el largo plazo. El fracaso es el mejor aliado de los espacios de comodidad, porque cuando las cosas salen mal los gerentes prefieren no seguir ese camino, y al final del día nada ha cambiado.
La buena noticia es que la innovación es tan vieja como nuestra raza, uno inventó el fuego, otro el como reproducirlo a voluntad... Y por ello, cualquier traspie en el camino es solo eso... no es mortal.
lunes, 27 de septiembre de 2010
Dios, no me des, ponme donde haya…
Desconozco a quién se le ocurrió ésta frase, pero me reí mucho el viernes cuando uno de los contertulios la lanzó sobre la mesa. Muchas veces pasa que algunos personajes caen parados en proyectos de altísima rentabilidad que, a la postre, les hace ganar mucho dinero. Asimismo, muchas veces más pasa que dejamos pasar excelentes oportunidades que a la postre terminaron siendo grito y plata, porque en el momento no creímos en el proyecto. Así es la vida, algunos con suerte, otros con fe, y la mayoría con nada.
El mismo viernes, horas antes, espero haber ‘estado donde habrá’. Por motivos de trabajo visite un proyecto de investigación de generación de energía eléctrica en base a la construcción de una chimenea solar. Se trata de la canalización del flujo de aire caliente proveniente de un invernadero a través de una torre o chimenea, de modo que la masa de menor densidad fluya a través de la misma proveyendo movimiento a turbinas instaladas en su base para la producción de electricidad. El pequeño problema es que el sistema requiere de una chimenea de más de 1.000 metros de altura y de diámetro superior a los 100 metros para generar más de 200 MW. El costo y la ingeniería requerida para su implementación matan cualquier sueño de producción rentable de energía súper limpia. Sin embargo al profesor Jörg Schlaich, alemán creador de la idea, nunca se le ocurrió que la chimenea podía apoyarse en un cerro reduciendo dramáticamente el costo de inversión y permitiendo la ingeniería de la misma, o aprovechar las estructuras de los mismos para construir la chimenea por dentro como los piques mineros.
Pues bien, a un chileno si le ocurrió, patentó la idea y hoy sus hijos se encuentran desarrollándola. Lo que hicieron fue construir a los pies de un cerro de unos 200 metros de altura, un invernadero de unos 300 m2, sobre el cual apoyaron una chimenea de material plástico de un metro de diámetro aproximadamente, a través de la cual fluye el aire caliente desde el invernadero hasta la cima del cerro. En la conexión del invernadero y la chimenea, pusieron una turbina, la cual actualmente genera unos 3 KW. El costo de toda la implementación fue de US$6.000.- Si, obviamente apenas alcanzaría para encender las ampolletas de una casa, pero miren las posibilidades… ¡!
El sistema funciona, eso es lo importante, y significa que cualquier ampliación solo consiste en multiplicar. Si queremos generar, por ejemplo, 2.300 MW como el caso del próximo proyecto polémico de generación termoeléctrica “La Castilla” en la tercera región, estaríamos hablando de ampliar en 766.667 veces el piloto de la chimenea solar. Unos 4.600 millones de dólares, muy parecido a la inversión que se realizará en el proyecto termoeléctrico. Veamos si es posible.
La energía que entrega el flujo de aire es lineal respecto de la altura de la torre, y cuadrática respecto del diámetro de la chimenea. Por lo tanto, elevando la chimenea a 2.000 metros y ampliando el diámetro de la misma a 140 metros, nos permitirían generar 2.352 MW. ¿Imposible? En Chile tenemos infinidad de cerros sobre los dos mil metros de altura, y en la cordillera de Copiapó hoy estamos taladrando chimeneas de 700 metros de altura para rescatar a los 33 mineros. Por lo tanto, si acomodamos la idea original de construir una chimenea como pique minero al interior de un cerro, podemos llegar a esa altura haciendo un gran orificio de 140 metros de diámetro, o varios menores en un arreglo equivalente de menor costo. En la base del cerro, se construyen otros túneles ascendentes, que aportarían como afluentes de río a la chimenea principal, en donde se instalarían las turbinas y fuera de ellos los invernaderos que calienten el aire para cada turbina. El sistema no requiere de materias primas para su operación, como carbón o petróleo, y su mantenimiento es de bajísimo costo. En teoría, si nada falla, simplemente se construye y se deja operando a cero costo. Este sistema no genera deterioro del ecosistema, por lo que su operación está asegurada por muchísimos años, y es prácticamente invisible al ojo humano y en efectos sobre el medioambiente, por lo que su impacto es casi nulo.
Obviamente éstos cálculos son muy optimistas y simplistas, pero el hecho de que con ingeniería existente podríamos llegar a producir los mismos 2.300 MW de la central “La Castilla” con un sistema como el planteado indica que, al menos, vale la pena investigarlo más a fondo. Y en eso están, investigando. Ojala sea el futuro de la generación eléctrica, la misma que facilitará el desarrollo de un país competitivo, usando ventajas comparativas como nuestras cordilleras y la radiación solar en el norte. Y ojala Dios me haya puesto donde habrá, pero deberé al menos volver a misa todos los domingos.
lunes, 6 de septiembre de 2010
The Matrix
Negar hoy la fragilidad de la matriz energética del país sería simplemente torpe. Pero a la hora de hacer un análisis de la crisis, debemos entender que ese es un problema bien distinto a otros complementarios que aparecen frecuentemente en la discusión, como cual fuente de energía queremos explotar como país, cuanto respeto a los diversos grupos de interés (incluyendo inversionistas y medioambientalistas) debemos observar, cuanto como usuarios estamos dispuestos a pagar en la cuenta mensual, y claramente quién y cómo se toman las decisiones en ésta materia. Lamentablemente estos y otros temas se viven mesclando en el mismo saco imposibilitando ver el bosque tras del árbol para encontrar soluciones óptimas. La suma de temas complementarios solo demuestra la incapacidad que hemos tenido como país de abordar las diferentes aristas que involucra la crisis, de momento que todas son preguntas validas y sin resolver. Entonces cual es el verdadero problema, la falta de energía eléctrica o la falta de voluntad para resolver el conflicto ¿? La percepción que tenemos de que en un futuro cercano la oferta escaseará, es solo un síntoma que indica la falta de políticas y procedimientos adecuados para encontrar la mejor vía de desarrollo de la matriz, entendiendo por mejor aquella que a una gran mayoría deje conforme, porque estamos hablando en general de la explotación o contaminación (de cualquier tipo) de recursos de todos los chilenos. Solucionar el síntoma, como hemos hecho al menos los últimos 20 años, solo traslada el problema real hacia un futuro cercano.
De chico vengo escuchando que el mercado todo lo resuelve, y en la práctica he visto de una u otra forma que así es. Y eso significa claramente que cuando escasee nuevamente la oferta, aumentará el precio de la energía, hará más atractivo el negocio privilegiando el desarrollo de nuevos proyectos de generación, aumentando en el tiempo la oferta y rebajando compensatoriamente su costo hasta un nuevo ‘precio de comodidad’, terminando con ello el circulo desestabilizador. Pero el problema es que una central eléctrica no se construye de un día para otro, se requiere de un largo periodo de tiempo mientras se hacen los estudios de factibilidad, se resuelven los potenciales impactos ambientales, se diseña, se construye y se pone en marcha. Varios años, en los cuales la demanda seguirá creciendo y la oferta seguirá escaseando… Entonces como lo solucionamos ¿? Como dicen los economistas, creando los incentivos adecuados para que el mercado invierta en proyectos de generación eléctrica. El problema es que en el intertanto aparentemente los incentivos no son los suficientes, los inversores quieren mayores garantías, y los proyectos no se desarrollan, como si pudiéramos regodearnos. Finalmente el único incentivo que funciona es la urgencia de mayor capacidad de generación, sembrándose desde el propio estado el terror de la falta de energía a través del discurso del racionamiento y finalmente de los cortes, flexibilizando los controles y finalmente aceptando cualquier proyecto que se nos presente, aún cuando el mismo deje bajo cientos de metros cúbicos de agua ancestrales cementerios mapuches o contaminando playas declaradas como santuarios de la naturaleza.
Es decir, si cada vez que se nos avecina este problema terminamos enfrascados en la misma histeria, algo falla en el modelo de la oferta y la demanda, o quizás dejar que el mercado decida no es viable cuando se trata de ajustar sistemas tan complejos ante la presencia de una perturbación. Debido a los fuertes retrasos de los círculos compensadores de inversión en proyectos de generación eléctrica, el mercado no opera efectivamente ni menos puede dejar a todos conformes porque no le corresponde. Entonces la única solución viable es la planificación sistémica del desarrollo de la matriz, la cual no opera a través de incentivos que dejan a voluntad de los capitalistas la decisión, sino que requiere de programas, acuerdos y plazos del conjunto de la sociedad civil. Y en este razonamiento no hay ningún mensaje político, es solo el ejercicio de la madurez de las sociedades para resolver problemas de alta complejidad sistémica, como este, que no solo involucra la oferta y la demanda como un mero acto transaccional, sino que también el respeto al medio ambiente, la competitividad del país, la seguridad, la educación, etc.
Si es la propia sociedad civil la que en definitiva introduce éstos elementos que hacen que el mercado no pueda operar, entonces es ella misma la llamada a planificar y desarrollar dicha matriz energética. Y la sociedad civil está de una u otra forma representada por el gobierno como poder ejecutivo del Estado. Es decir, el país ya implementó una vez este proceso en época de los gobiernos radicales a través de la CORFO, lo cual desgraciadamente fue desmantelado en función de favorecer el libre mercado. Pero, qué hubiera sucedido si en ésa época hubiésemos dejado la decisión al mercado a través de incentivos ¿? A lo mejor el país tendría un PIB muchísimo menor de momento que no tendría la actual capacidad de generación. O peor, a lo mejor tendríamos un PIB del doble del actual si por ejemplo hubiésemos aceptado en esa época el uso de energía nuclear (en el entendido que no habría sido tema, simplemente se hubiese hecho). Nadie lo sabe porque el dato de la causa es que se hizo en su oportunidad y operó tal cual hoy lo conocemos.
Para no pecar de estatista, declaro de inmediato que me interesa bien poco quién opere y administre la generación en el largo plazo. Seguramente los privados son mucho más eficientes en su administración, de momento que no utilicen el poder que se les entrega para la especulación. En el entendido que el Estado somos todos los ciudadanos que lo componemos, y que la operación democrática asegure representatividad a todos los grupos interesados, solo él tiene la llave de la solución óptima. Así como hoy la CORFO se encuentra alentando la innovación y el emprendimiento, de momento que podría transformarse en la llave para el tan buscado desarrollo, y que el mercado y sus reglas implícitas no pueden incubar una actividad tan incipiente, creo que debemos volver al mismo principio respecto de la generación de la energía eléctrica, porque los patrones son los mismos. Y porque si vuelve a escasear la energía, quizás ni siquiera tendré el espacio de volver a bloguear…
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